lunes, 28 de diciembre de 2009

Quizás..... Capitulo 7: El encuentro

Esa mañana me desperté extraña, anoté mi entrada en el diario y me dirigí hacia la cocina para el desayuno, sobre el alto de la escalera ya se podía apreciar el suculoso manjar que había preparado mi madre, ya podía saborear el olor a tortitas recien hechas.


Las clases han sido suspendidas temporalmente mientras no se esclarecen los hechos de haber encontrado a varias chicas muertas en el campus, cuando llego Fred a casa, solo tenia entendido que era una, aunque segun nos aclaró el después, los cuerpos eran de varias, no especificó quien ni cuentas pero tampoco tenia mucho interes en saberlo.


Cuando me acerqué a la cocina pude escuchar el leve susurrar de mis padres, hablando silenciosamente de los incidentes y de como iban a afrontar eso en la residencia. No quise escuchar nada, me adentre en la cocina, recogí mi plato y me dirigí a mi habitación.


Cuando cruzé la puerta de mi habitación me sentí nuevamente como en casa, ese era mi refugio, mi lugar en el mundo. Me senté sobre la cama cruzando las piernas mientras situaba mi plato de comida sobre ellas, comia mirando a la nada sin pensar en que podía estar pasando en este pequeño y diminuto pueblo. De repente un movil comenzó a sonar.


-¿Pero que?-Dije mientras dejaba el planto sobre la cama y perseguía el sonido por la habitación- ¿Desde cuando tengo yo móvil?


-¿Si?- contesté casi con un hilo de voz después de correr buscando ese aparato que no me sonaba de nada.


-¿Podemos hablar?- Un escalofrío recorrio mi cuerpo tras recordar a quien pertenecía esa malodiosa voz, entonces todo se hizo claro en mi mente.


Caí de rodillas, con lagrimas en los ojos mientras las imagenes pasaban por mi mente, imagenes que pensé que jamás en mi existencia verian, y junto con esas imagenes vinieron sensaciones. Seguiamos besandonos en la habitación mientras levemente su mano recorria mi espalda, su calida mano recorria mi piel como si fuera un tesoro, algo preciado, levemente nos desplazamos nuevamente hasta de donde yo provenia y suavemente me posó sobre la cama, su cuerpo yacía sobre el mio mientras nuestros labios se movian acompasadamente, sus manos recorrian incesantemente mi cuerpo mientras yo torpemente intentaba quitarle su camiseta, con ayuda de su parte conseguí hacerlo y mis manos no podía ahora parar de recorrer los musculos de su cuerpo, era completamente hermoso, grandioso, y me tenia completamente loca, sus labios abadonaron los mios y levemente recorrieron mi cuello y mi clavicula mientras su mano se abria paso entre la sabana que envolvía mi cuerpo para dejarlo al descubierto.


-¿Estas segura?- Me pregunto mientras sus labios recorrian incesantemente el camino desde mi cuello hasta mi sujetador.


-Mas que nunca..- Le contesté, entoncés el levemente levantó su cabeza observando mis ojos.


-Si esto sucede- Dijo pausadamente- No habrá vuelta atrás, no hay un camino para desenmendar esto...


Lo silencié con un beso mientras con un agil movimiento me situé sobre el, no me reconocia, esa no era yo, nunca me había comportado de esa manera, jamás me había permitido que esos instintos tan primarios me dominaran.


Salí de mi ensoñación con una rabia un dolor recorriendo mi pecho, ¿como había sido capaz de olvidar eso? ¿como había sido capaz de hacer eso? La ira, un sentimiento completamente irracional, no me podía controlar, tenía ganas de romper todo a mi alrededor, de destrozar mi habitación, aunque lo que mas me sorprendio fueron las lágrimas descendiento por mi rostro, algo que en mucho tiempo no había visto.


-¿De que quieres hablar?- Pregunté completamente irritada.


-¿Estas bien?- Me preguntó algo confuso.


-Perfectamente- Le contesté secamente - ¿De que quieres hablar?


-¿No lo recuerdas?- Preguntó confundido


-¿Recordar el que?- Pregunté haciendome la amnesica.


-Nada no tiene importancia...- Dijo mientras pensaba sus siguientes palabras un pequeño e incomodo silencio se acomodó en la otra línea.

- ¿Podemos hablar?


-¿Ahora?- Dije rudamente- Creo que ya lo estamos haciendo


-Me gustaría verte....- Dijo casi en un susurro.. me asombre a mi misma de aver podido escucharle..


-Ven a mi casa- Dije mientras colgaba el telefono.


Me quedé observando aquel artilugio, en mi vida lo había visto, jamás en toda mi existencia habia tenido uno, Alice creia que las microhondas de los moviles te hacían todo y nunca nos dejó utilizar uno. Entonces... ¿Que hacía yo con ese aparado?


Varios segundos, o eso creia que fueron, tocaron a mi puerta, sabia quien era, no sabia por que, pero podía sentir como los nervios lo dominaban, esto era cada vez mas extraño, cada vez mas confuso. Me quedé callada observando nuevamente el movil, de repente la puerta lentamente comenzó a abrirse y su cara, el dolor que reflejaba su rostro era incomparable.


Hasta ese momento no me di cuenta de mi posición, caida sonbre mis rodillas mientras mis lagrimas empañaban mi rostro, aun sostenia el telefono movil en mi mano mientras miraba fijamente aquel hombre completamente abatido pidiendo permiso para atravesar mi puerta.


Era incapaz de controlar todas las sensaciones que mi cuerpo sentía, incapaz de controlar aquel lloro que brotaba de mi pecho, en aquel momento pensé que Fred y Alice subirian alarmados por tanto estruedo, mientras que eso no sucedió.


Al final alarmado por que ese ataque de "lloros" no desistia entró en mi habitación y me arropó en sus brazos, levemente me levantó del suelo sin ningun esfuerzo y me costó sobre la cama, no dijo nada en ningun momento, simplemente me abrazó y me hizo compañia, estuve llorando la mayor parte de la tarde, aunque al final no se si lo hacía por lo que había pasado o por otro motivo.


No recuerdo el momento en el que me quedé dormida, aunque si recuerdo cuando me desperté y el no estaba a mi lado. Sentí un vació en mi pecho, algo que necesitaba llenar, aunque el no estaba a mi lado, podía sentirlo cerca de mi, podía sentir su aroma en mi.


Cuando intenté incorporarme sentí un leve mareo y rapidamente el entró en la habitación, acompañado de un delicioso aroma a comida. No dije nada, ni una sola palabra. Me levantó en brazos y me llevó hasta la cocina donde un delicioso manjar me esperaba.


Comí en silencio mientras el recogia todos los utensilios de la preparación, incluso cuando terminé, retiró los platos y los lavo nuevamente en silencio mientras yo le observaba, no me di cuenta de lo tarde que era hasta que mi vista se posó en el reloj que marcaban las 23.30... ¿Donde estaban mis padres?


-Tus padres han tenido que salir de viaje- Dijo como si hubiera podido leer mi mente- Debido a lo que a ocurrido en el campus, la comisión reguladora a convocado a tu padre y tu madre decidió acompañarle...


No dije nada, simplemente asentí, no sabia que decir, simplemente un torrente de sentimientos recorria mi cuerpo, sabía que el no tenia la culpa, aunque no quería saber como había terminado la noche anterior, sabia que el no había hecho nada que yo no quisiera.


-Creo que debería irme...- Dijo mientras depositaba el paño tras secar los platos sobre la repisa. Hizo ademan de marcharse aunque en el fonde deseaba que tuviera tantas ganas como yo de que se quedara... su mirada se devio hacia mi como una despedida y siguio su camino hacia la puerta...


-No te vayas- Dije casi en un inaudible susurro mientras agachaba la mirada.


No sentí la puerta, unicamente sentí unos calidos brazos a mi alrededor, era tan calido, tan placentero, no quería que se fuera y por alguna extraña razón, el tampoco quería irse. No me pidió ninguna explicación ni dijo nada al respecto, unicamente volvio a llevarme en volandas hacia mi habitación, necesitaba asearme así que me fuí al baño mientras el se quedaba en mi habitación esperandome.


Me tomé mi tiempo aseandome, cuando mi vista se posé en el espejo me sorprendi de la penosa imagen que presentaba, mis ojos estaban completamente inchados y el color esmeralda que los caracterizaba se veia empañado. Mi larga y negra melena lucía horrorosa, parecía una loca. Como pude me introduje en la ducha para intentar asearme un poco y de repente desfallecí de nuevo.


El mundo se me vino encima cuando me encontré con el rostro de Jason en mi mente, quien me repetía una y otra vez que no lo hiciera "no te enamores de el, el no puede ser", una y otra vez Jason repetia esas palabras a las que yo le negaba con un "No estoy Enamorada!".


Tras el chock, salí de la ducha y me vestí con un nuevo pijama, acomodé un poco mi pelo y me observé de nuevo en el empañado espejo, en verdad no lucía tan mal, pense para mi misma, mis ojos estaban un poco menos inflamados y su color volvia a ser el suyo natural haciendo contraste con mi piel bronceada.


Salí de la habitación pensando no volver a verle, aunque allí estaba en sentado sobre mi cama con su cabeza hundida en sus manos que apoyaba sobre sus rodillas. No se movió cuando entre en la habitación, suponia que estaba pensando algo, aunque me moría por estar de nuevo en sus brazos.


-Esto no deberia ser asi- Dijo muy lentamente- No debería haber pasado con tigo...


-¿El que no debería haber pasado con migo?- Dije mientras me acercaba levemente a el- Que yo recuerde, no hemos llegado tan lejos....


-No se trata de eso- Dijo soltando un gran suspiro y lentando su mirada para enfrentarme.


-Se trata de...- las palabras se le atragantaron y su mirada era triste- se trada de lo que siento por ti...


Aquello me descolocó, no esperaba eso, aunque hacía solo varios dias que le conocia, tenia la sensación de que había pasado una eternidad, que le conocia a la perfección sin necesidad de saber nada de el.


-Entonces no tienes nada mas que decir- Le dije rudamente mientras apartaba la mirada de la suya, me sentia dolidad ¿Por que?- Vete...- le dije casi en un susurro..


-Tu me pediste que me quedara- Dijo bastante triste..


-Eso era antes de saber- Dije mirandolo con fiereza- Que piensas que sentir algo por mi no es nada bueno...


-No es así- Dijo mientras bajaba la mirada...


-¿A no? - Pregunté muy acidamente - ¿Como es entonces?


-Es.....-Dijo y se quedó callado- Es...... complicado.


-Entondes yo tengo razón- La rabia me corroia por dentro ¿Como podía ser que Alexander en cinco segundos sacara lo mejor y lo peor de mi a relucir?


-No no la tienes- Dijo mientras se levantaba enfadado- Tu no lo entiendes...


-¡¡¡Explicamen entonces para que entienda!!!-Le grité exasperada.


Durante estos días habían pasado cosas extrañas en mi vida, y ahora acababa de suceder la mayor de todas, la pequeña pecera de mi habitación saltó por los aires junto con mi pez Jasper quién murío y se esparció junto con la explosión por la habitación. Alexander rapidamente se levantó y me abrazó.


- Tranquila...- Me susurró al oido.


-Explicamelo- Le dije incapaz de olvidar, no podía calmarme, no quería calmarme.


-Estas demasiado nerviosa....


-No podré calmarme si no me lo explicas....-Refunfuñé enfadada.


-Te amo- Dijo mientras posaba suavemente sus labios sobre mi frente después sobre los mios- Te amo como nunca e amado a nadie, es por eso que esto no deberia haber sucedido.


-¿Por que?- Respondí dolida.


-Porque yo no soy tu destino..


-¿Y eso que significa?- Dije mientras me alejaba levemente de el para poder observar su rostro.


-Que voy a tener problemas....


-¿Por quererme?- Dije bastante confundida.


-Si solo te quisiera- Dijo mirandome fijamente a los ojos- No tendría ningun problema..... pero yo te amo, con toda mi alma y aí radica el mayor de los males, no puedo codiciar algo que no es mio.


-Yo no soy propiedad de nadie- Dije mientras notaba como el enojo corria levemente por mi cuerpo....


-Por ahora- Dijo tristemente bajando la mirada y apoyando su cabeza contra mi frente- Por ahora...- Volvio a repetir con un tono amargo y triste a la vez...


-Nunca voy a ser propiedad de nadie- Dije nuevamente mientras notaba como el enojo recorria cada milimetro de mi piel.


-En cambio yo- Dijo mirandome nuevamente a los ojos- Siempre voy a ser tuyo.....


Aquellas palabras me hicieron la mujer mas feliz sobre la faz de la tierra, sin importarme nada, sin pensar en nadie me deje llevar. Nuestros besos pasaron a mayor escala y nos encontramso nuevamente sobre mi cama, nuestras ropas caian suavemente sobre el suelo mojado de mi habitación y el movil de Alexander no paraba de sonar, nada de eso importó, solo eramos el y yo.


Cada caricia sobre mi piel era ardiente, cada zona que el había acariciado rememoraba su tacto una y otra vez, un grandioso cosquilleo en mi estomago me hacía pensar que no había placer mayor a sus caricias y sus besos, aunque si lo había.


Desperté por la mañana arropada en sus brazos, el calor era intenso aunque agradabla, podría estar en esa misma posición eternamente, aunque las necesidad fisiologicas, eran ineludibles. Muy cuidadosamente me levanté de la cama intentando no despertarle y me puse su camiseta y mi culotte para ir al servicio, muy en silencio me desplazé por la habitación y fue encontes cuando me di cuenta de que no había ningun cristal roto de la pecera, y ella seguia alli, intacta, aunque Jasper no parecia el mismo que antes.


Abandone esa estopida idea, tal vez lo había imaginado y me dirigui al servicio, de camino el telefono de Alexander volvió a sonar de nuevo y esta vez, si que se movio para atenderlo, dentro del servicio podía escuchar como discutia con alguien, me sentia tan feliz que no podía prestar atención a lo que el decia hasta que mencionó mi nombre.


-Ya lo se...- Dijo después.


-Ya se que no tenia derecho..- Dijo tras un breve silencio- ¿Crees que no se que no me pertenece?


-No puedo...- Y nuevamente silencio- No puedo dejarla....


-Puedes mandarme lejos si quieres- Volvio a decir- De acuerdo.....- Dijo tras un silencio- Si Si- Volvio a decir- Si si no te preocupes...- Un silencio mas- Voy a dejarla.




El peor jarro de agua fria que me había llevado en mi vida.

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