domingo, 21 de marzo de 2010

Capitulo 11: Vida normal

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Cansada, asi es como me sentia, a decir verdad mucho mas que cansada. No recordaba mucho de como había llegado hasta ña cama aunque supuse que Fred me habría llevado hasta allí durante la noche, a decir verdad siempre lo hacía.

Había sido estupido comportarme como me comporte por mi parte por un hombre, bueno, despecho mejor dicho, me había comportado irracionalmente solo porque me había roto el corazón ¿Que estoy diciendo? No se puede romper un corazón muerto.

Durante estas cas 48 horas desde que había vuelto a casa, me sentia mas miserable que nunca, no solo por llevar 4 días en el bosque sin moverme del obillo que me había hecho en el suelo para intentar contener las heladas nocturnas, sino porque tenia la ferviente sensación de estar con Jason.

Me devoraba, me estaba volviendo loca, incluso casi ataco a Alice cuando intentó llearse mi estropeado y viejo uniforme para arreglarlo y lavarlo. Tenía su olor, estaba impregnado de el, aquel aroma que no hacía mas que devastarme por dentro, y aun asi, en las 48 horas que llevaba acostada en la cama, inhalaba aquel aroma.

Otro hecho significativo que agravaba mi ansiedad en ese momento era el hecho de que Alexander, tras venir su familia de visita, se negó a verme, no quiso acercarse a mi, y en cambio le pidió a su madre algo completamente doloroso, algo que, por mucho que me costara admitirlo era un reflejo de lo que habíamos vivido, sin eso, ya no tenía manera de decirme a mi misma que esa noche de los dos había ocurrido.

Aunque a decir verdad fue muy niña mi reacción... <<>> le grité a la pobre mujer que sin causa alguna, me sentia completamente iracunda. Por muy irracional que sonara, ella había intentado arrebatarme algo que me pertenecia, y eso, provocó en mi un espantoso deseo de hacerle daño, quer´´ia hacerlo, aunque por suerte para mi y para ella, era mas fuerte el deseo de fundirme con mis sabanas que el de levantar 20 cm de ella mi cuerpo para decapitarla.

Tras mucho meditación y mucho convencimiento por parte de mi mente a mi muerto cuerpo y a mis atorollados sentimiento conseguí levantarme de la cama. Necesitaba una ducha, y el olor a cabra montesa no haría mas que estropear el olor a Jason en mi ropa. Esa había sido mi mayor razón de peso por la que consentí levantar mi maltrecho cuerpo de la cama.

Ahora, desnuda frente al espejo de cuerpo entero que tenía en el baño, no paraba de pensar el lo que porfín me había convertido. En esos 4 días había perdido tanto peso que las costillas y las caderas quedaban completamente marcadas en mi piel. Mi piel morena por naturaleza estaba de un pálido amarillento que empañaba mi encanto natural como lo llamaba Alice. Y mis ojos... Aquel color bosque que siempre mi familia había amado había desaparecido empañado por completo por unos ojos opacos, los que no reflejaban nada de alma en ellos.

Me giré de perfil solo para comprobar mi estado, decrepito, por describirlo de algún modo de perfil, aun era peor. Y lo más doloroso para Fred y Alice era que no me importaba, no me importaba ni siquiera perder parte de mi espesa melena que desde que tenia uso de razón colgaba desde mi cabeza hasta mis caderas.

Fuerza de voluntad, a base de lo que últimamente funcionaba mi cuerpo fue lo que necesité para poder meterme en la ducha, fuerza de voluntado, fue lo que utilizé para poder salir de la ducha sin hacerme un ovillo bajo el chorro de agua fresca y morirme de hipotermia. Y más fuerza de voluntad fue la que necesité para bajar al comedor a tomar el desayuno.

Aunque al bajar por esa elegante escalera que conectaba los dos pisos de la casa de Fred y Alice me quedé perpleja ante el panorama. Como una pelicula que vuelves a ver o un Déjà vu todo me volvia a recordar a hace unos días, a la conversación intransigente de lo que alguna vez consideré mis padres en la mesa de la cocina.

-Buenos días Cariño- La siempre radiente sonrisa de Alice me esperaba cada mañana mientras descendia hacia la cocina.

-¿Como has dormido hoy?- Siempre la misma pregunta por parte de Fred desde que tenía uso de razón.

De pena gracias

-Bien...- Mentirosa!

-Darek te está esperando cariño para ir al instituto- Por dios que normalidad tan frivola.

-Pense que había toque de queda en el campus...

-Toque de queda ¿Por que?- Preguntó Fred completamente incredulo.

-Por las muertes y los asesinatos...

-Debes haberlo soñado cariño - Dijo Alice mientras se levantaba para servirme un tazón de Avena y Lecha ¡Puaj! ¿Como puedo comerme esas cosas?- En el campus todo anda con normalidad, incluso se han incorporado unas compañeras nuevas de clase, las hermanas de los Demev han llegado a la ciudad y se han incorporado al nuevo curso...

-¿Hermanas de los Demev?- ¿Desde cuando tenian hermanas?

-Si, Elisea y Kesha, han vuelto de su internado en Europa, y van a incorporarse al curso, las tengo que 3 de mis clases creo...

Salvada por la campana, aunque no se si debería considerarlo así cuando el claxón del conche de Darek me distrajo de la conversación. Cojí mi bolso ¿Desde cuando tenía un bolso nuevo? bueno, todo podía ser...

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