miércoles, 23 de diciembre de 2009

Ayun Diaries - 15 de Abril




15 Abril




Querido Diario,











Anoche fue extraño, acudí a la cita de los señores Demev, la verdad que son muy amables, jamás pensé que una gente tan rica y poderosa perdiera el tiempo con alguien como yo, no se porque se molestaron en invitarme ya que en ningún momento fui capaz de seguir la conversación, todo giraba en torno a "temas de ricos" como diría mi madre, mientras yo me limitaba a observar la grandiosidad de la mansión.








Era un lugar completamente hermoso, aunque bastante tenebroso en según que zonas, tras varios intentos de entablar conversación durante la cena desistí, y pedí permiso para ausentarme al servicio, la verdad que no fue a propósito, pero me perdí, vagué por el lugar intentando regresar al enorme salón donde se efectuaba la comida, pero no lo encontré.







En un momento me encontré sumerguida en la enorme biblioteca, repleta de esplendidos ejemplares de libros antiguos mientras observaba como aquella estancia era mas grande que el gimnasio del instituto, rodeada de aquellos clásicos, me sentí completamente feliz.







Tras varios minutos imaginando como sería mi vida atrapada en esa habitación eternamente, un susurro me despertó de mi ensoñación, me giré lentamente y allí me encontré con el, observandome con esos ojos chocolate que hacia que cientos de mariposas revolotearan en mi estomago provocandome una sensación de felicidad plena.







Me desmayé o eso creo, aunque si recuerdo que desperté en una hermosa habitación, la cama era confortable y colonial, me encontraba completamente agusto en ese lugar mientras observaba el resto del lugar, era hermoso, completamente hermoso, unas suaves sabanas envolvían mi cuerpo mientras lentamente me incorporaba.







Mi cabeza rodó y un retortijón recorrió mi estomago, tenia la incesante e incompresible necesidad de devolver, aunque no encontraba nada en mi estomago para hacerlo, pude observar en una de las paredes de la sala una salida con lo que parecían baldosas blancas con lo que supuse que era el servicio, no me importó, corrí hacia el desesperada mientras con una de mis manos sujetaba mi boca y con la otra mi estomago (Gesto completamente inútil e incomprensible).







Efectivamente era un lavabo, donde sin importarme de estar en un lugar desconocido devolví lo que pensaba que no tenia, me quedé recostada en el suelo con mi cabeza sobre el retrrete, el dolor de las punzadas de mi estomago no desistia, mientras permanecía sentada, todo estaba bien, aunque en el momento en que movia aunque solo fuera un pelo de mi cuerpo me sentia peor de nuevo.







No me había dado cuenta de que la nariz me sangraba hasta que no me encontré con la taza del retrete llena de sangre, fue entonces cuando volví a perder el contro de mi cuerpo y supongo que volví a demayarme dejando que mi cuerpo cayera con todo su peso contra el suelo, aunque no recuerdo si el golpe llego, solo recuerdo la sensación de paz tras sumirme en la oscuridad.







No recuerdo nada mas, simplemente me e despertado esta mañana en mi casa, completamente descansada y por primera vez desde hace mucho tiempo las pesadillas no han venido a verme, por primera vez no recuerdo levantarme en plena noche gritando rota por el dolor de mis pesadillas, por primera vez puedo decir que estoy bien , y es de verdad.









Me tengo que ir al instituto,















Ayun

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